Archivo mensual: enero 2013

El conocimiento y el management modular

Como dijimos en el comentario anterior, los recursos productivos son heterogéneos. Esta característica es un reflejo de la división del trabajo y del conocimiento. De hecho, detrás de los medios físicos y humanos de la producción, encontramos toda una intrincada estructura de conocimiento plasmada, contenida, en los bienes de capital y complementada por el conocimiento en cómo estos deben usarse.

La estructura en la economía

El capital heterogéneo implica conocimiento heterogéneo. A medida que el conocimiento se especializa a través de nuevas combinaciones de bienes o la creación de nuevos bienes, más heterogénea y mayor complejidad alcanza la estructura productiva de la economía. Y cuanto más compleja es la economía, mayor es su desarrollo y crecimiento, y más intensamente se plasmará el conocimiento en la estructura productiva –en los bienes productivos que componen dicha estructura-.

La estructura en la empresa

Del mismo modo que decimos que los bienes de capital conforman una estructura productiva a nivel de la economía, también en el seno de la empresa los bienes de capital forman estructuras y subestructuras, puesto que están ordenados de una manera coherente atendiendo a sus características subjetivamente juzgadas por el empresario.

Ante un conocimiento cada vez más especializado, plasmado en los bienes de capital que son cada vez más heterogéneos, la tarea de organizar y gestionar estas estructuras es crucial para el desarrollo de la empresa y el crecimiento económico. Por ello, las estructuras a nivel de la empresa deben ser cuidadosamente planeadas y mantenidas, aunque sus mutaciones adaptativas sean gobernadas por impredecibles y emergentes fenómenos del conocimiento. Los empresarios o directivos deberán sopesar la heterogeneidad y complementariedad de sus factores productivos así como su capacidad de sustitución, los fines específicos que ayudan a lograr, y su adaptabilidad ante distintas combinaciones, y tener en cuenta cómo operarían todas estas características ante los cambios que siembre el futuro.

La organización en la empresa

Cuanto mayor sea la heterogeneidad de los recursos y, por tanto, mayor la especialización del conocimiento, la organización de activos del conocimiento en combinaciones productivas (rentables) requiere de una habilidad organizadora y una estructura organizativa mayor que gestioneese conocimiento.

Por este tipo de habilidades se entiende las reglas, costumbres o normas internas de la empresa que serán más valiosas en la medida en que creen las condiciones internas idóneas para acercar el conocimiento común u homogéneo de cada una de las partes (subestructuras) de la empresa (véase N. J. Foss sobre liderazgo y conocimiento). Y esa homogeneización del conocimiento será clave para gestionar y coordinar eficientemente el conocimiento heterogéneo de la producción. Es decir, la producción con recursos heterogéneos no dependería tanto de disponer de los mejores recursos sino de conocer más adecuadamente las actuaciones productivas relativas de esos recursos (Alchian y Demsetz 1972).

EL management modular: la gestión del conocimiento cada vez más complejo

La complejidad (heterogeneidad) del conocimiento implica estrategias de gestión del mismo más avanzadas -como diría Peter Drucker, el management deviene necesario cuando una empresa alcanza cierto tamaño y complejidad-. Una de ellas es la gestión de la empresa vista como un sistema modular, que coincide plenamente con la teoría austriaca del capital aplicada a la empresa –combinación por parte del empresario de recursos heterogéneos, creciente complejidad del conocimiento plasmado en los bienes de capital, información centralizada vs. Dispersa, etc.-.

Un sistema modular se compone de partes que se combinan entre sí, pero no de cualquier manera, sino con una serie de orientaciones de unos con otros. Lo importante de esta perspectiva modular del management es que, al igual que la estructura de módulos o, en nuestro caso, bienes de capital –que en sí mismos pueden ser, también, una subestructura compuesta por otra combinación de módulos o bienes de capital-, es coherente –con partes heterogéneas pero con características de complementariedad- y facilita la organización de las actividades internas de la empresa.

¿Cómo? A través de la observación de la estructura organizativa, el manager de la empresa puedeeconomizar el conocimiento infiriendo propiedades de unas pocas partes de la estructura, y elaborar principios de interacción: ya no hará falta que conozca todo lo relacionado de cada parte de la empresa, sino sólo lo imprescindible de cada módulo –o bien de capital- y de cómo se relacionan entre sí –que en sí mismo también será como un bien de capital, un conocimiento productivo-. De ahí que esta estrategia permita economizar conocimientos, pues ya no es necesario que el empresario conozca el funcionamiento de cada módulo o subestructura (hidden information, información oculta al observador de alto nivel).

Por tanto, la perspectiva modular de las estructuras de conocimiento presentes en una empresa es un diseño de la organización de la misma –también se usa para el diseño de productos- en el que se establece lo que el directivo necesita saber y lo que no necesita saber. El directivo necesita conocer el conocimiento de otras partes de la empresa, pero dada la naturaleza compleja de este, se trata de economizar la tarea a través de la abstracción –a través de la modularidad: a partir de las partes inferir propiedades y principios de la estructura-.

Teniendo en cuenta esto, una gestión exitosa dependerá de encontrar el nivel justo de abstracción, es decir, conocer lo suficiente para hacer juicios correctos sobre el empleo rentable de los recursos (humanos y físicos), que conocen más sus actividades (especialización del conocimiento) que el propio manager, evitando que el directivo malgaste su tiempo entendiendo los múltiples procesos que se dan a diario en una empresa.

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Recortar pensiones y subir impuestos, las claves del nuevo ajuste de Grecia

(Artículo publicado en Libre Mercado.)

En el reciente informe de la Comisión Europea publicado el pasado 13 de diciembre sobre el Programa de Ajustes exigidos por la troika a Grecia se hace un repaso de todas las reformas aplicadas o a implementar, pero sobre todo se hace evidente los modestos avances, que son desiguales, y los muchos atrasos y dilaciones.

Destaca el recorte en pensiones y la subida de impuestos -máximos protagonistas del ajuste de las cuentas públicas-, así como la recapitalización de la banca que finalizará en abril de 2013 y la renovada existencia, supuestamente, de voluntad política para revitalizar el proceso privatizador de activos estatales. En definitiva, muchas medidas que recuerdan a las aplicadas en España, aun sin haber rescate: ajuste público que recae en gran parte sobre el castigado sector privado -por la vía de impuestos-, pobre liberalización de la economía y mucha lentitud en la aplicación efectiva de medidas.

Reducción del gasto público

Ante los incumplimientos y dilaciones en aplicar las reformas de racionalización del gasto público durante la primera mitad del 2012, la troika amplió el periodo de ajuste de las cuentas públicas griegas dos años más, hasta el 2016. En opinión de Bruselas, llevar a cabo todo el ajuste en dos años (2013-2014) en un contexto recesivo hubiera deprimido más la economía. Por tanto, en noviembre se aprobaron nuevos objetivos de déficit público: 4,6% en 2013, 3,5% en 2014, 2,2% en 2015 y 0,6% en 2016 (en 2012 se espera tener un déficit del 6,6% del PIB).

El proyecto de Presupuestos del Estado para 2013 ya se ha aprobado y contempla dos tercios del ajuste para el bienio 2013-2014. De acuerdo con el plan diseñado por la troika -a la espera de si finalmente Atenas lo implementa- el ajuste se resume como sigue:

Fuente: Informe de la Comisión Europea.

La mayor parte del ajuste para este bienio provendrá de medidas fáciles de tomar. La más cuantiosa, el recorte en pensiones, un 39% del ajuste o el 2,8% del PIB; mientras que el segundo mayor ajuste, sin embargo, correrá a cargo del incremento de recaudación -por la vía de subidas de impuestos y mayor control fiscal-, que supone el 26% del ajuste o el 1,9% del PIB. Las medidas respecto al gasto público también contemplan el control y monitorización del gasto, incluyendo informes mensuales de su evolución y capacidad del Ministerio de Finanzas para aplicar medidas correctivas a otros ministerios o entidades, etc.

Reforma fiscal y de la administración tributaria

La subida de impuestos que se espera que se apruebe en enero de 2013 tiene por objetivo no sólo subir impuestos sino hacer el sistema fiscal más progresivo. Ampliará la base imponible para el Impuesto sobre la Renta eliminando deducciones y reducirá los tramos de ocho a tres. Incrementará los impuestos a emprendedores -autoempleados- y profesionales. Respecto al Impuesto sobre Sociedades, se pretende aumentar el tipo impositivo del 20% al 26% y bajar el tipo a los dividendos distribuidos del 25% al 10%. También se busca mejorar el control fiscal, otra de las exigencias de la troika.

Por otra parte, el Gobierno dará más autonomía a la administración tributaria para evitar interferencias políticas. Se ejercerá mayor control sobre las grandes empresas, ricos, y se fusionarán oficinas para hacerlas más eficientes. Se harán planes para realizar inspecciones en aquellos sectores con más riesgo de fraude fiscal y se tratará de reducir los litigios fiscales con mayor independencia de los tribunales administrativos -previos a los judiciales-.

Pensiones

Casi todos los fondos estatales de pensiones se han fusionado en uno solo, el ETEA. Se han revisado todas las pensiones desde 2001 utilizando un nuevo método actuarial, se ha simplificado el muy fragmentado sistema de cálculo, igualando las edades de jubilación. Las reformas se hacen desde un punto de vista progresivo, se recortarán las pensiones más altas, especialmente las más generosas, y se introducirá la pensión mínima universal.

Privatizaciones

Hasta septiembre, la voluntad política de privatizar activos griegos -incluidos 100.000 activos inmuebles- fue nula. Pero parece que en opinión de la troika los políticos griegos han retomado el interés y en apenas dos meses han aprobado casi la mitad de medidas necesarias para comenzar el proceso privatizador.

Por otra parte, sehan ajustado a la baja los posibles ingresos provenientes de la venta de los activos estatales. Se espera que hasta 2016 -supuesto año de finalización del plan de consolidación fiscal de la troika- el Estado griego pueda recaudar 8.500 millones (casi un 5% del PIB).

Sistema sanitario

La reforma del sistema sanitario comenzó en marzo de 2012, pero se paralizó hasta que en noviembre parece que retomó cierto impulso. Se están acabando de perfilar los aspectos legales y organizativos de la fusión de la mayor parte de fondos de cobertura sanitarios en uno sólo, el EOPYY. Por otra parte, la receta electrónica (el 90%) y la monitorización continua del gasto del sistema de recetas parece que permitirá un ahorro en 2012 de 1.000 millones. Además, se prevé haber reducido los costes operativos de los hospitales un 8% en 2012.

Sin embargo, muchas de las medidas aprobadas no se han aplicado y otras se han pospuesto: prescripción de genéricos, control del exceso de gasto en medicamentos recetados por los médicos, introducción de competencia en los medicamentos, listado de precios de las medicinas; todo lo cual ha provocado el incremento del pago a farmacias y otros proveedores por importe del 0,5% del PIB.

Educación

La reforma educativa es lenta. Cerrará y fusionará 2.000 pequeñas escuelas. Se prevé introducir la evaluación a los profesores, la revisión curricular, la evaluación del centro educativo de manera regular, la autonomía y responsabilidad de las universidades, la introducción de consejos de gobierno en dichos centros -con profesionales y gestores no académicos-, la fusión de instituciones educativas y la internacionalización de los planes de estudio.

Sistema financiero

Se espera que el proceso de recapitalización termine en abril de 2013, después de innumerables retrasos en 2012 -en parte por las elecciones-. El Fondo Heleno de Estabilidad Financiera inyectará la mayor parte de las necesidades de financiación del sistema bancario -habrá cierres y fusiones de entidades, especialmente las no sistémicas- con los 50.000 millones de fondos recibidos de la troika en febrero de 2012. Si bien se pretende que al menos el 10% de las necesidades de financiación las cubra el sector privado.

Recientemente, el Banco Central de Grecia ha emitido un informe en el que cifra en 40.500 millones de euros las necesidades de financiación de los 14 bancos comerciales, 27.500 millones (un 14% del PIB) de los cuales corresponderían a los cuatro bancos sistémicos. Mientras tanto, el crédito a la economía -sector privado- sigue en mínimos históricos.

Mercado laboral

Las reformas emprendidas desde 2010 han hecho que se observe durante 2012 una tendencia hacia la reducción de salarios en el mercado laboral griego y del coste laboral unitario (en términos nominales):

Las nuevas medidas tomadas buscan reducir el salario mínimo, mejorar la movilidad laboral con menos restricciones, flexibilizar el trabajo por horas para hacer más eficientes determinadas actividades, reducir burocracia y cotizaciones sociales -que se prepara para el 2013-, y mejorar el control del trabajo no declarado, entre otras medidas. En definitiva, buscar que el desempleo toque techo en 2013 -la tasa de paro ascendió en el segundo trimestre de 2012 al 23,6%- y que la creación de trabajo sea más dinámica una vez se inicie la recuperación económica

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Pírrico ajuste del gasto en Grecia, pero eso sí, subidas de impuestos

(Artículo publicado en Libre Mercado.)

¿Y qué ocurre con Grecia? Tras un 2011 desastroso para el país heleno y un 2012 protagonizado por España e Italia, ¿podemos continuar hablando de tragedia griega?

Moderado optimismo de la ‘troika’

El último informe de la troika pone de manifiesto los avances que está realizando Atenas en cuadrar las cuentas públicas. Tras lamentar los incumplimientos y retrasos durante el primer semestre de 2012, en parte por la incertidumbre política y la celebración de elecciones generales, Bruselas y el FMI se felicitan por las medidas tomadas por el Gobierno heleno en verano y durante el segundo semestre, que les ha llevado a mostrar, entre otros resultados, una significativa reducción del déficit público.

Dejando aparte la conveniencia de justificar la actuación de aquellos a quienes la propia troika ha dado ingentes cantidades de dinero, sorprende la mejora que aparentemente se ha producido si tenemos en cuenta que en 2011 Grecia no había aplicado ninguna reforma de calado y se había destacado por recibir dinero y no cumplir sus compromisos. Entonces, ¿realmente Grecia ya está por la verdadera senda -sin engaños- de reducción del déficit público?

Pírrico ajuste del Estado

Si acudimos a los datos ofrecidos por el propio Gobierno griego sobre ejecución presupuestaria de enero a noviembre de 2012, efectivamente se confirmaría una reducción del gasto público estatal respecto al mismo periodo de 2011 de algo más de un 13% y, prácticamente, la consolidación de ingresos tributarios -mismos niveles que en 2011-.

Sin embargo, lo que se observa si se va al detalle es que la gran parte de la reducción del gasto no proviene de un ajuste del sector público heleno sino por la disminución de los intereses pagados a la troika, que se han reducido en un 26%, lo que supone casi la mitad de toda la reducción efectuada en el gasto estatal. Dicho de otra manera, si se excluyera esta disminución, el Gobierno de Atenas sólo habría reducido su gasto en poco más de un 7%. La segunda partida que más ayuda a reducir el gasto estatal es la inversión pública, que se reduce en un 15%. Si también se excluyera esta partida, el Estado griego tan solo habría reducido su elefantiásico tamaño en un 6,5%.

Por tanto, algo más de la mitad de la reducción del gasto estatal provendría de haber sido aliviados por los acreedores -reducción de los intereses- y el fácil recurso de reducir las inversiones directas -reducciones de gastos temporales, no permanentes-. Es decir, Atenas no habría realizado una reforma de raíz de su sobredimensionado gasto estatal.

Por ejemplo, el grueso de su presupuesto, los fondos de la Seguridad Social (especialmente los fondos de seguro agrícola u OGA, por sus siglas en inglés), que suponen casi un 26% de gasto estatal realizado, apenas se habría reducido en poco más del 8%. En el siguiente gráfico se resume el peso de las principales partidas en el gasto estatal ejecutado y la reducción de cada una de ellas respecto al mismo periodo de 2011:

Fuente: elaboración propia con la ejecución presupuestaria de enero a noviembre de 2012.

Y todo ello sin contar con el castigo del Estado a sus proveedores y contribuyentes en forma de atrasos en el pago de lo debido, que no ha dejado de incrementarse, hasta alcanzar algo más de un 4% del PIB griego:

Fuente: Informe de la troika.

Quizá por todo lo anterior se entiende que la Comisión Europea concluya en el mencionado informe que Atenas ha realizado mejoras, pero que deben exigírsele mayores ajustes basados, principalmente, por la vía de la reducción del gasto público.

Más impuestos

En cuanto a impuestos, la recaudación durante 2012 se ha mantenido más o menos en niveles similares a 2011. Aunque, yendo al detalle de nuevo, se observa que, de entre las principales figuras impositivas, solamente el Impuesto sobre la Renta y el Impuesto sobre el Patrimonio han incrementado la recaudación. Los impuestos que dependen más de un marco favorable al dinamismo de la actividad económica -Sociedades, IVA y otros impuestos sobre el consumo- han caído.

Aun así, el Gobierno griego pretende aprobar en enero de 2013 la reforma fiscal a la europea exigida por la troika, es decir, más subidas de impuestos, que pretenden recaudar 3.500 millones en 2013-2014 (el 1,9% del PIB) y 1.000 millones adicionales anuales a partir de 2014. En definitiva, subir impuestos para mantener el nivel de ingresos actuales a corto plazo, y aumentarlos durante la hipotética recuperación -asumiendo que ahogar en impuestos a la actividad económica no tiene efectos negativos-, en lugar de recaudar más a través de la dinamización de la actividad económica.

Déficit público y necesidades de financiación

Efectivamente, el déficit público se ha reducido, aunque muy tímidamente considerando la magnitud del problema griego, y en su mayor parte gracias a la reducción de los intereses pagados y no fruto de una verdadera racionalización y reducción del estado griego. Los retrasos e incumplimientos, especialmente en la primera mitad de 2012 -y también en 2011- han obligado a la troika a ampliar el programa de consolidación fiscal dos años más, hasta 2016.

A una estratosférica deuda pública acumulada de 355.000 millones en 2011 (alrededor del 170% del PIB de 2011) se le suma unas necesidades crecientes de financiación del Estado, que pasó de precisar casi 26.000 millones de enero a noviembre de 2011 a casi 39.000 millones de enero a noviembre de 2012 -13.000 millones más-. Datos que a todas luces hacen insuficiente la pírrica disminución del gasto estatal de poco más de 5.000 millones -sin contar el aumento de atrasos en el pago a proveedores y contribuyentes-, tan sólo un tercio de lo que el Estado griego necesita.

Conclusiones

Ya no puede decirse estrictamente que el Gobierno de Atenas no haga nada, aunque el ajuste por la vía del gasto ha sido mínimo, y se pretende incrementar más el ajuste a la población -en lugar de al Estado- subiendo impuestos. Una estrategia lenta que alarga la recesión griega, que no convencerá a los mercados y que para algunos analistas es posible gracias a la complicidad de los cuantiosos fondos de los contribuyentes, fundamentalmente europeos, que la troika (el Eurogrupo) ha decidido destinar al rescate soberano de Atenas.

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